|
      |
|
|
Farmacología |
|

Demandan ensayos clínicos más cortos que
agilicen el desarrollo del fármaco
"Hemos de cambiar
muchas cosas en el proceso de
investigación tal y como lo hemos
concebido hasta ahora", indicó José
María Giménez Arnau, director
científico de Novartis España, durante
una Jornada sobre Medicamentos
Innovadores que tuvo lugar la
semana pasada en Madrid y que fue
organizada por la Asociación de
Información de Medicamentos (DIA), la
Asociación de Médicos de la Industria
Farmacéutica (Amife), y la Fundación
Esame.
Vanesa Barrio.
vanesa.barrio@recoletos.es 22/10/2007
Giménez
Arnau, recientemente nombrado
presidente de Amife, explicó que el
proceso de investigación desarrollado
de forma lineal ha quedado "obsoleto"
y debe sustituirse por un nuevo
planteamiento que permita trabajar "en
paralelo" en diferentes áreas de
investigación, mediante el uso de
nuevas tecnologías, bibliotecas de
moléculas o modelos de simulación.
Esta idea fue apoyada por diferentes
expertos de la sala, que convinieron
en destacar la importancia de no
perder más tiempo y tratar de agilizar
los diferentes procesos de evaluación
de comités, firma de contratos...
Por otra parte, Giménez Arnau
argumentó que la forma de "diseñar"
los ensayos clínicos debería ser
también revisada convirtiéndolos en "adaptativos",
es decir, que puedan cambiar de rumbo
en función de resultados preliminares
(obtenidos mediante técnicas de
simulación que permiten "predecir de
forma teórica si las nuevas moléculas
en investigación serán eficaces o no")
o bien acortándolos al hacerlos "más
simples, más rápidos y por tanto más
baratos", para lo que sería necesario
incluir menos pacientes y acortar los
plazos mediante la unión de fases. "El
problema es que en España es difícil
cambiar las cosas", apuntó, "no es un
país con tradición en investigación,
tiene grandísimos investigadores pero
la sociedad española no es consciente
del valor de la investigación en
biomedicina, ni es consciente de todo
lo que supone la innovación o la
investigación en biotecnología".
"Puede que no estemos preparados para
afrontar esta nueva etapa y no podamos
cumplir con el reto de la nueva
investigación: ser capaces de
desarrollar medicamentos más eficaces
y seguros en menos tiempo", concluyó.
Fue en este punto donde las opiniones
del auditorio se dividieron,
posicionándose la mayor parte en
contra de este argumento.
Tan sólo una participación conjunta de
todos los agentes implicados, léase
industria, administraciones tanto
estatales como autonómicas, pacientes,
etc, haría posible alcanzar un buen
ritmo de producción, explicó Giménez
Arnau. Algunos de los presentes,
catalogaron este discurso como "fácil"
pues en la práctica, afirmaron, pesan
más los intereses económicos de las
partes que la necesidad de cubrir
determinadas carencias terapéuticas.
¿Qué es innovación?
Durante la jornada, también se
discutieron conceptos como qué es la
innovación o qué se puede entender
como tal. A este respecto, Xavier
Carné, jefe del Servicio de
Farmacología Clínica del Hospital
Clínico de Barcelona, destacó que gran
parte de las nuevas especialidades
farmacéuticas aportan muy poco
respecto a lo que ya hay en el
mercado, "son moléculas muy parecidas
a las anteriores y con un desarrollo
clínico muy similar".
Tanto Carné como Agustín Gómez de la
Cámara, jefe del Servicio de
Epidemiología Clínica del Hospital
Universitario 12 de Octubre, de Madrid
, coincidieron en señalar que para
poder hablar de innovación terapéutica
tiene que darse un "aporte relevante
en cuanto a seguridad, eficacia,
aumento sustancial de la población
tratable o una mejora en términos de
morbimortalidad". "Innovación
terapéutica es transformar una idea en
algo médicamente útil y valioso",
concluyó Gómez de la Cámara.
|
|
|
|
|
|