El modelo tradicional
de desarrollo lineal y registro de
fármacos puede que no sea suficiente
para el futuro, ya que con ese ritmo
seremos incapaces de alcanzar un
buen ritmo de productividad", ha
sostenido José María Giménez Arnau,
director científico de Novartis
España, en la Jornada sobre
Medicamentos Innovadores organizada
en Madrid por la Asociación de
Información Farmacológica (DIA,
en sus siglas en inglés), la
Asociación de Médicos de la
Industria Farmacéutica (Amife)
y la fundación
Esame.
Giménez Arnau, que acaba de ser
nombrado presidente de Amife, está
convencido de que "algo hay que
hacer". La solución implica cumplir
con lo que denomina "el paradigma de
la investigación actual: ser capaces
de desarrollar medicamentos más
eficaces y seguros en menos tiempo".
Mejor comunicación
Para ello, hay varios caminos. Uno
puede ser mejorar el flujo de
información entre las distintas
fases del proceso de investigación:
"Normalmente, la básica, la
preclínica y la clínica no tienen
relación entre sí. Debemos construir
un concepto nuevo: que estas etapas
se fundan en una sola".
También es posible cambiar la
esencia del ensayo clínico,
convirtiéndolo en adaptativo -es
posible cambiar su rumbo en función
de los resultados preliminares- o
tipo seamless -acortando plazos
gracias a la fusión de varias
fases-, "o ambas cosas a la vez. El
problema es que en España es difícil
cambiar nada, por nuestro
chauvinismo tradicional y por la
gran cantidad de regulaciones que
habría que adaptar".
A su juicio, este cambio será
posible cuando se entienda que todos
los agentes implicados -incluyendo a
la industria, las universidades, los
investigadores y la Administración-
comparten un único objetivo: "Cubrir
una necesidad. Debemos centrarnos en
identificar objetivos moleculares
para crear fármacos a medida,
realmente efectivos".
Necesidades
Xavier Carné, jefe del Servicio de
Farmacología Clínica del Hospital
Clínico de Barcelona, se muestra de
acuerdo con ese punto de vista : "La
función de las innovaciones
farmacológicas debe ser cubrir
necesidades terapéuticas, aportando
argumentos sólidos como la reducción
de la morbimortalidad, el aumento de
la calidad de vida, de efectividad,
etc."
Por su parte, Agustín Gómez de la
Cámara, jefe del Servicio de
Epidemiología Clínica del
Hospital Universitario 12 de Octubre,
de Madrid, considera que "mientras
que la invención se mueve por azar,
la innovación es manejable, se puede
dirigir, aunque a veces sorprenda".
Por ello, los investigadores deben
tener claros los objetivos que
pretenden alcanzar con sus trabajos.